Tour en motonieve por los bosques nevados de Levi

Levi, 3 de marzo de 2018.

Otra de las actividades típicas de Laponia son las travesías en motonieve o snowmobile, así que no podía irme de Finlandia sin probarlo. Reconozco que al principio no sabía muy bien qué esperar porque no se trata de una moto convencional, sino que es un tanto extraña. Eso sí, la experiencia ha sido súper divertida, ¡lástima que el tiempo pasara tan rápido! A continuación os explico cómo ha sido el trayecto en motonieve y mi visita a la estación de esquí de Levi.

Qué es una motonieve

Una motonieve o moto de nieve es, valga la redundancia, como conducir una motocicleta pero en la nieve. La verdad es que nunca he conducido una moto convencional pero tengo la sensación de que tiene que ser totalmente diferente. De todas formas, debo admitir que conducir no es lo mío y por norma general prefiero ir de copiloto que al volante. 

Para los que no la habéis visto nunca, una motonieve es algo así:

Motonieve

Puedes ir en motonieve por cuenta propia o contratando un tour. Para ir por cuenta propia es importante que estés familiarizado con la ruta y que el terreno esté preparado para que puedas conducir adecuadamente el vehículo. Según la web de VisitFinland, en invierno se puede apreciar mejor el paisaje nevado pero en primavera el tiempo es más favorable y se disfruta más la belleza natural de las rutas.

La compañía: Perhesafarit Oy

Para nuestra travesía en motonieve alquilamos el vehículo con la compañía Perhesafarit. Tanto en Levi como en el resto de enclaves turísticos de Laponia hay un amplio abanico de empresas que ofrecen este tipo de servicio. En este enlace podéis ver el listado de opciones en Levi.

El precio de alquiler de la motonieve depende del tipo de vehículo que escojas. Las hay con motores más potentes (de 900 cc) y menos potentes (de 600 cc). Desafortunadamente no quedaban motonieves del tipo que nosotros queríamos (¡las potentes!) así que alquilamos una de 600. El precio final era de 100€ más la gasolina que gastaras, que en nuestro caso fueron 6L (5€). Eso sí, para poder conducir una motonieve necesitas un carnet de conducir válido en Finlandia.

Preparándonos para el safari

Con el alquiler de la motonieve también te viene incluido el equipamiento. Es importante ir con la vestimenta adecuada ya que si no puede ser peligroso y te puedes congelar. Nosotros nos equipamos con el siguiente material:

  • Botas gruesas forradas de lana (como las del husky safari que hice hace unos días)
  • Mono de nieve
  • Casco
  • Pasamontañas (que te cubría toda la cara menos los ojos y la boca)
  • Guantes de lana
  • Guantes exteriores impermeables

Nuestras pintas eran mortales y parecíamos Terminator. Aunque el mono de nieve era calentito, yo por si acaso llevaba mis capas térmicas debajo. Sólo sacrifiqué uno de los dos abrigos. Por el contrario, mi amigo llevaba únicamente una camiseta de manga corta debajo. Serán los genes finlandeses…

Equipamiento para motonieve
No es para nada mi mejor foto, ¡pero estas eran mis pintas!

Además de la ropa, nos dieron un mapa con el recorrido que teníamos que seguir. Estaba todo señalizado así que no había pérdida ninguna. También nos dieron un aparato para llamar si nos perdíamos o teníamos algún problema. ¡Por suerte no lo necesitamos!

Primer contacto con la motonieve

Dicho esto, fuimos en búsqueda de nuestra motonieve. El encargado nos explicó cómo funcionaba y cómo llegar al punto de partida. Nos montamos en el vehículo (mi amigo conduciendo y yo detrás) y ¡nos pusimos en marcha! La sensación era muy extraña porque al ir sobre nieve sientes continuamente el traqueteo y a veces da la sensación de que es inestable. ¡Sobre todo si vas con alguien a quien le encanta la velocidad! Yo por si acaso iba súper agarrada a las asas de la motonieve. Soy un poco cagueta para estas cosas…

El recorrido duró una hora y media más o menos. Por suerte, el tiempo ha estado a nuestro favor. Hacía sol y habían algunas nubes, y además no ha hecho mucho frío (unos -8ºC aproximadamente). Coincidió con que hoy era lo que se conoce como “día de cambio”, que es cuando los grupos de turistas se van y vienen grupos nuevos, así que de momento estaba bastante vacío. De hecho, durante todo el recorrido solo nos cruzamos con un par de motos de nieve.

Los paisajes invernales de Levi

Al igual que en el husky safari de Rovaniemi, los paisajes eran absolutamente espectaculares. En serio, impresionante. Tanto, que apenas hice fotos porque prefería aprovechar al máximo la experiencia sin tener que preocuparme del móvil.

Durante todo el recorrido hemos visto:

  • Inmensos lagos nevados. En realidad no parecen lagos, ya que están totalmente congelados y cubiertos de nieve. Sin embargo, puedes pasar con la motonieve por encima sin problema.
  • Bosques. Me recordaron mucho a los parajes naturales de Ounasvaara. Un paisaje donde tanto el suelo como los árboles y el cielo se fusionan en un mismo color.
  • Puentes. En un par de ocasiones tuvimos que cruzar puentes con la motonieve. Era muy gracioso porque eran puentes súper pequeñitos y el sonido que hacía era muy diferente al de pasar sobre la nieve.
  • Vistas de la “montaña” de Levi. Desde donde estábamos se veía el monte y el bosque nevado. Parecía Mordor de lo nublado que estaba.
  • Una granja de renos. Había algunos comiendo en grupo y otros a la espera de hacer recorridos en trineo.
  • Subidas y bajadas. Aunque el terreno era plano, había tramos de todo tipo. En los caminos rectos y planos acelerábamos hasta 90km/hora y podías sentir la adrenalina.
Parte del trayecto en motonieve entre los árboles
Parte del trayecto en motonieve entre los árboles

Cuando nos encontrábamos con algún cruce sospechoso, revisábamos el mapa para confirmar que íbamos en la dirección correcta. O, si no, confiábamos en nuestra intuición.

Y llegó el frío

Estaba nevando un poquito y, al cabo de una hora o así, empecé a notar el frío. Al ir sentada en la motonieve y yendo rápido se me congelaba la cara e incluso las pestañas. Llegó un momento en el que no sentía ni la nariz ni la boca de lo entumecidas que estaban por el frío. Sin embargo, prefería ir con la visera levantada para apreciar mejor el paisaje porque si no es como si llevaras gafas de sol.

Terminamos el recorrido antes de tiempo, y como nos sobró media hora aprovechamos para dar una vuelta con la motonieve por los alrededores. En este último tramo nos salimos un poco del recorrido y había algunos baches, y en más de una ocasión dimos un pequeño salto con la motonieve.

Terminamos cansados pero muy satisfechos y contentos después de hacer el tour. 🙂

Subiendo a la estación de esquí de Levi

Después de la travesía en motonieve fui a hacer un poco de turismo por mi cuenta, y el lugar elegido fue la estación de esquí de Levi. Para llegar a lo alto del todo hay un camino junto a la pista de esquí y que cuenta con nada más y nada menos que 766 escalones. Se llega en unos pocos minutos.

Subida a la estación de esquí

Durante todo el camino hay carteles publicitarios que promocionan el bar que hay arriba del todo para animarte en la subida y a tomar algo cuando llegues arriba.

Carteles motivadores

Carteles motivadores

En la cima, además del teleférico y el bar, está el hotel Panorama, pero poco más. Eso sí, las vistas desde allí son muy bonitas porque ves Levi desde otra perspectiva.

Estación de esquí de Levi

Cuando empezó a anochecer llegó el momento de bajar. Subir fue fácil, pero al bajar resbalaba un poco porque la nieve era blandita. Tenía que ir agarrándome a la barandilla.

Cena en el Pizza Factory

Un día más me olvidé de comer a la hora que tocaba, y a las 5 y algo de la tarde me tocó buscar restaurante. En esta ocasión el lugar elegido fue el Pizza Factory, que está en una planta baja enfrente del Panimo. Me pedí una pizza “Opera Special”, que llevaba mozzarella, salami, bacon y atún. Todo por un precio razonable de 9,90€.

En el Pizza Factory tenían la televisión puesta y estaban echando el Got Talent finlandés. ¡Qué recuerdos!

Hoy sí: ¡sidra Happy Joe!

Hoy he calculado mejor el tiempo y he llegado a la hora para comprar la sidra Happy Joe. A pesar de hacer un frío que pela, ¡siempre es buen momento para disfrutar de una bebida refrescante! Mañana si me da tiempo me gustaría probar alguna long drink ya que es otra bebida bastante típica en Finlandia. De momento, me voy a dormir ya que mañana queremos hacer una excursión en raquetas de nieve y tenemos que estar a tope. ¡Buenas noches!

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