Hacia el verdadero norte de Finlandia: de Rovaniemi a Levi

Levi, 2 de marzo de 2018.

Después de estar unos días en Rovaniemi, decidí visitar alguna otra ciudad o pueblo en el norte de Finlandia. Estuve barajando varias opciones: Inari, Hetta, Utsjoki, Sodankylä… y finalmente me decanté por Levi, ya que tengo un amigo de mi ciudad natal viviendo allí y así de paso le hacía una visita.

Más que un pueblo como tal, Levi es un ski resort que se encuentra situado en la provincia de Kittilä. De hecho se trata del ski resort más grande de la Laponia finlandesa. Por eso, es bastante común que en invierno haya mucha afluencia de turistas o incluso de gente local que van a practicar deportes de nieve.

El trayecto en autobús

A pesar de ser un país muy grande y poco poblado, desplazarse por Finlandia es bastante cómodo porque las posibilidades de transporte público son muy amplias. Todo está perfectamente conectado. Sin embargo, como todo negocio en Finlandia, el transporte es caro (a menos que viajes con Onnibus). Por lo menos para los que venimos de países del sur de Europa.

Para ir de Rovaniemi a Levi primero consulté cómo llegar a través de la web de Matkahuolto, la compañía que promueve servicios de autobús y autocares en Finlandia. Desde esa página puedes ver todas las opciones para moverte por el país en autobús. Para ir a Levi tenía cuatro opciones al día: dos autobuses con la compañía Gold Line y otros dos con JM Eskelisen Lapin Linjat.

En mi caso, decidí coger el autobús de las 8 de la mañana con Gold Line. Salimos puntuales de la estación a esa hora pero no fue hasta las 8:20 cuando empezamos oficialmente el trayecto ya que hay una segunda parada donde el autobús estaciona para que se suba más gente.

Entre Rovaniemi y Levi hay aproximadamente 170km y se tarda unas 2 horas y media en llegar. Nada que ver con la odisea para llegar desde Savitaipale a Rovaniemi. Lo bueno es que los autobuses tienen WiFi (aunque no cargador), así que puedes ir entretenido durante el viaje. Para mi sorpresa, la mayoría de personas que íbamos en el autobús eran extranjeras. Cuando paramos en Kittilä, a 10 km de Levi, subieron un montón de parejas y familias súper equipados para esquiar.

Una cosa que me pareció muy curiosa es que el conductor iba parando en determinados sitios y dejando correspondencia en buzones. Al menos, esto es algo que no pasa en España.

Llegada al pueblo

Llegué al Hotel Levi Spa a las 11 de la mañana, donde había quedado con mi amigo. Cabe destacar la máxima puntualidad finlandesa: si te dicen que llegas a las 11, ten por seguro que a las 11 estás en tu destino. En cualquier caso, fuimos a su casa a dejar las mochilas. Está a 20 minutos caminando del centro pero cogimos un trineo para llevar el equipaje.

El día ha estado bastante nublado y ha nevado todo el rato. A veces más, a veces menos. La temperatura oscila entre los -8ºC y los -5ºC, aunque tengo la sensación de que en Savitaipale hacía bastante más frío. Dentro de lo que cabe, aquí es bastante soportable.

Primer contacto con Levi

Como ya he comentado al inicio del post, Levi más que un pueblo es un ski resort. Es muy pequeñito y puedes visitar el centro en apenas unos minutos, literalmente. Al principio pensaba que sería más grande pero consiste básicamente en un par de calles principales. Eso sí, a pesar de ser pequeño hay mucho ambiente (y muchos franceses). También hay un par de supermercados (los clásicos S-Market y K-Supermarket), y muuuchos restaurantes.

Personalmente, me recuerda mucho a los típicos pueblecitos de los Alpes suizos. En este artículo de El Viajero Fisgón mencionan un pueblo que se llama Bettmeralp y que es muy parecido a Levi. Casitas pequeñas y de madera, todo cubierto de nieve, bosque y con la estación de esquí de fondo.

Almuerzo en el Panimo

Cuando viajo, tengo tanta energía por hacer cosas que se me descuadran los horarios y me olvido de comer. Bueno, voy picando entre horas pero como o ceno súper tarde. O hago una sola comida al día que incluye tanto el almuerzo como la cena, como ha pasado hoy. Un descontrol…

Eran ya las 4 y media de la tarde y no comía nada desde que salí de Rovaniemi. Por eso, me di una vuelta por las dos calles principales para ojear restaurantes y precios. Al final, decidí darle una oportunidad a un sitio que se llama Levin Panimo. Se trata de un restaurante / pub donde hacen comida típica de Laponia a nivel de ensaladas, hamburguesas, carne, pescado… El personal era muy amable y me recomendaron varias opciones, entre ellas la trucha, pero costaba 35€ y me pareció too much.

Finalmente me decanté por el Special of the House, que básicamente era carne de reno rellena de una especie de salsa y acompañado de patatas fritas. No recuerdo muy bien de qué era la sala pero estaba buenísima. Este menú y una botella de agua me costó 19,90€. Precio estándar para comer fuera en Finlandia…

Special of the House
El menú Special of the House de Panimo

A eso de las 6 o 7 de la tarde empezó a llenarse de gente que venía para cenar, sobre todo familias y grupos de amigos. Todavía se me hace raro este cambio de horarios, ya que en España estamos acostumbrados a cenar sobre las 9 de la noche.

Finlandia y el alcohol

Otra de las curiosidades de Finlandia es que a las 9 de la noche se termina la venta de alcohol en los supermercados. Da igual que tengas mayoría de edad, si a las 9 todavía no has pasado por caja te quedas fuera. Y eso fue lo que me pasó. En Finlandia se respetan al máximo los horarios y eso de “5 minutos más” no sirve de nada. Como soy un poco indecisa a la hora de elegir, se me pasó la hora por 5 minutos. Me quedé sin mi querida sidra finlandesa… ¡así que habrá que probar suerte mañana!

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