Ruta a Morskie Oko, el lago más famoso de los montes Tatras

Zakopane, 11 de julio de 2018.

Hoy he hecho una excursión a Morskie Oko, el lago más extenso y famoso de los montes Tatras. Cuando empecé a trabajar en el Good Bye Lenin Hostel me dijeron que éste era uno de los principales motivos por los que la gente venía a Zakopane. Estuve buscando fotos e información antes de ir así que ya sabía de antemano que sería un lugar precioso. Sin embargo, después de haber ido he de decir que las palabras se quedan cortas. Es un sitio al que tienes que ir persona para realmente apreciar su belleza.

La ruta a Morskie Oko es muy fácil pero he tenido la mala suerte de que ha estado lloviendo todo el día (y no precisamente poco). Aunque no se aprecia igual que en un día soleado, ver el lago con las nubes a ras del agua y con las gotas cayendo ha sido especial y, sobre todo, atmosférico. A mi excursión se han sumado tres chicas del hostal: Helena, de Reino Unido; Roisin, de Escocia; y Lily, de Australia. A continuación os cuento cómo ha sido y cuál es mi valoración de la ruta.

Sobre Morskie Oko

Como ya he comentado, Morskie Oko es el lago más extenso de los montes Tatras, tanto de la parte de Polonia como la de Eslovaquia. Está a 1393 metros sobre el nivel del mar y su nombre significa “el ojo del mar” en polaco. Algunos creen que se le llama así porque el lago parece un mar rodeado de montañas. Sin embargo, el término proviene de una leyenda que dice que Morskie Oko estaba conectado con el mar Báltico por un túnel subterráneo. Obviamente esto no es cierto, ya que hay una distancia de casi 700 kilómetros.

Morskie Oko
Morskie Oko

El lago es de un color azul turquesa precioso y el agua es súper cristalina, por lo que se pueden ver los pececillos nadando. De hecho, a Morskie Oko antes se le llamaba “Rybie Jezioro“, que significa “el lago de los peces”, porque era uno de los pocos en los Tatras donde los había. Junto al lago hay una especie de hostal de montaña donde puedes comer y pasar la noche. También hay un merendero exterior y un ATM, por si necesitas sacar dinero.

Desde Morskie Oko parten otras rutas de senderismo. Por ejemplo, hay un camino que lleva hacia otro lago llamado Czarny Staw y que conecta con la subida a Rysy, el pico más alto de Polonia.

De Zakopane a Morskie Oko

La verdad es que nos lo tomamos con bastante calma para salir. Desayunamos, nos preparamos, hicimos las mochilas, cogimos unos chubasqueros de plástico (estaba clarísimo que nos caería el chaparrón) y a eso de las 11 fuimos a la parada de autobús.

Los autobuses a Morskie Oko salen del centro de Zakopane pero también paran en Jaszczurówka, a 5 minutos de nuestro hostal. Pasan con bastante frecuencia desde las 8:00 de la mañana hasta las 21:00 más o menos así que decidimos coger el primero que pasara. El autobús vino enseguida y, para nuestra sorpresa, no se trataba de una línea normal, sino de una especie de autocar con un cartel fuera que ponía “Morskie Oko”. Menos mal que le hicimos una señal para que parara porque si no hubiera pasado de largo.

Aquí nos pasó una cosa bastante curiosa y que parece ser una costumbre en Zakopane. Cuando subimos y fuimos a pagar, el conductor nos dijo que pasáramos directamente. El autocar iba lleno y pensamos que quizá el señor quería ahorrarse gestiones y por eso nos dejó entrar “de gratis”. Estuvimos todo el camino confusas pero contentas por habernos ahorrado unas pelas. Sin embargo, cuando llegamos a Morskie Oko e íbamos a salir del autobús… el conductor nos dijo que teníamos que pagar 10PLN. Por lo que se ve, en este tipo de autocares se paga al final del recorrido y no al inicio. No nos ahorramos el dinero pero al menos aprendimos algo nuevo.

El trayecto en autobús de Jaszczurówka hasta Palenica Bialczanska (la entrada donde empieza la ruta a Morskie Oko) fue de 20 minutos. Allí compramos las entradas por el precio de 5PLN (o 2,50PLN si tienes carnet de estudiante).

El camino desde la entrada al lago

De la entrada al lago hay 8 kilómetros pero la ruta es muy fácil. Básicamente consiste en una carretera que sube progresivamente hasta llegar hasta Morskie Oko. Literalmente, no tiene más. Los vehículos no pueden pasar así que no hay peligro ninguno. Hay algún tramo en el que puedes continuar por la carretera o coger un pequeño trail por la naturaleza. Todo lo demás es por terreno asfaltado. En total son más de 2 horas caminando (solo ida).

Paisaje desde la carretera hacia Morskie Oko
Paisaje desde la carretera hacia Morskie Oko

Si no te apetece caminar, está la opción de ir en un carromato tirado por caballos y llegar arriba en 45 minutos. Sin embargo, yo no te lo recomiendo por varios motivos. Primero, porque se ve que explotan a los caballos hasta que no pueden más, sólo por turismo. Segundo, porque es carísimo: cada viaje cuesta unos 40PLN (10€).

Nosotras fuimos caminando y sí es cierto que se nos hizo un poco pesado. Personalmente me esperaba un trekking pero supongo que han adaptado la ruta para que sea accesible y fácil para todos los públicos. Por otro lado, no paraba de llover y no sé si mi chubasquero me hizo un favor o si empeoró el asunto. Como era de plástico, acabé empapada de sudor por dentro. A eso hay que añadirle que estaba un poco roto y no protegía del todo. Por suerte llevaba zapatillas y pantalones impermeables.

Paisaje desde la carretera hacia Morskie Oko
Paisaje desde la carretera hacia Morskie Oko

Durante todo el camino fuimos adelantando a parejas y a familias (algunas con carritos de bebés). A pesar de la lluvia, había mucha gente subiendo. En algunos puntos de la ruta, cada media hora más o menos, había lavabos de cabina. Estaban un poco hechos asco pero suficiente para salvar la situación.

El primer lago: Morskie Oko

Cuando llegamos a Morskie Oko, nos dimos cuenta de varias cosas. La primera es que que aunque el trayecto es un poco aburrido merece la pena porque el lago es una auténtica maravilla. Como decía antes, el agua era súper cristalina y de unos tonos turquesas y verdosos que nunca antes había visto. Además, entre que las nubes estaban bajas y que el lago está rodeado de montañas, el ambiente era muy atmosférico. Todavía quedaba nieve en algunas cumbres, a pesar de ser verano.

El agua cristalina del lago
El agua cristalina del lago

 

El equipo del Good Bye Lenin Hostel
El equipo del Good Bye Lenin Hostel

Por otro lado, confirmamos la teoría de que Morskie Oko es MUY turístico. Tanto el restaurante interior como el merendero estaban llenos de gente, así como la orilla del lago. Nosotras nos sumamos a la muchedumbre y fuimos al bar a pedir algo de comer. En concreto, zapiekanka, un aperitivo típico de Polonia que es como una media baguette con champiñones, jamón, queso y vegetales.

Después decidimos rodear el lago para verlo desde otras perspectivas. Por suerte, en este sendero había mucha menos gente y pudimos pasear con más tranquilidad. A mitad del camino había una señal que indicaba el sendero para ir a Czarny Staw (30 minutos) y a Rysy (4 horas), aunque nosotras pasamos de largo. El camino que rodea el lago no es carretera, sino un sendero de tierra y rocas fácil y bien señalizado.

Sendero que bordea el lago Morskie Oko
Sendero que bordea el lago Morskie Oko
Bordeando el lago
Bordeando el lago
El hostal de Morskie Oko, junto a la orilla del lago
El hostal de Morskie Oko, junto a la orilla del lago
El reflejo de las montañas en el lago
El reflejo de las montañas en el lago

El segundo lago: Czarny Staw

Aunque no llegamos a subir a Czarny Staw (que, por cierto, significa “estanque negro” en polaco), también tiene pinta de ser bastante bonito. Está a 1583 metros, justo debajo del pico más alto de los montes Tatras de Polonia. A diferencia del otro lago, éste es más pequeño y no tiene peces. Desde el desvío de Morskie Oko hay media hora y el camino es por un empinado sendero junto a un pequeño arroyo que fluye del mismo lago. La dificultad no es para nada la misma que para ir a Morskie Oko.

Nosotras no llegamos a ir porque no nos dimos cuenta de que existía este lago hasta que llegamos al hostal. Creo que como íbamos hablando y demás nos pasamos la señal. Además, de todas maneras estaba lloviendo y se nos estaba haciendo tarde.

De regreso al hostal

Para volver al autobús hicimos el mismo camino que el de ida. Esta vez sí cogimos sitio y la mecánica para pagar fue la misma: 10PLN al bajar del autocar. El único problema es que el conductor no se enteró de que bajábamos en Jaszczurówka. Como no había botón para parar el autobús, continuó en dirección Zakopane centro. Menos mal que reaccionamos a tiempo y pudimos bajarnos en la siguiente parada.

A modo resumen, si tuviera que dar mi opinión sobre Morskie Oko diría que, aunque es innegable que es precioso, creo que hay otros lagos en los Tatras que son menos turísticos pero igual de espectaculares. Pero bueno, supongo que esto es algo que tendré que ir descubriendo a medida que vaya haciendo otras rutas. Ya os iré contando 🙂

Última foto, después de haber bordeado el lago :)
Última foto, después de haber bordeado el lago 🙂

PD: En este enlace de Wikiloc he subido la ruta completa, por si le queréis echar un vistazo.

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