Próximo destino: Zagarolo, Roma y el viaje interminable

Zagarolo, 9 de mayo de 2018.

¡Hola desde Zagarolo!

Muchos os preguntareis… ¿Zagarolo? ¿y eso dónde está? Es una pequeña localidad italiana a 20 minutos de Roma, y el lugar donde pasaré las próximas semanas. Después de una breve pausa en Barcelona, encontré una oportunidad de Workaway aquí en Italia y ¡no me lo pensé dos veces! Aunque ya he estado en Roma antes, pienso que cada vez que vuelves a un sitio lo ves con otros ojos. Quizá porque como ya lo conoces no vas tan enfocado en ver los lugares más turísticos. De hecho, en el segundo o tercer viaje te percatas de cosas que antes no habías visto. ¡Siempre hay algo nuevo por descubrir!

En esta ocasión, al igual que en Tallín, estaré de voluntaria en un hostal que se llama Wiki Hostel & Greenvillage. Es un hostal ecológico y respetuoso con el medio ambiente que, además, también lleva a cabo proyectos sociales y naturales. Ha sido una oportunidad de última hora y ya están prácticamente completo de voluntarios. Sin embargo, he tenido la gran suerte de que tienen un espacio libre para 10 u 11 días. Mi estancia será breve pero bueno, mejor eso que nada. Como ha sido todo muy rápido no he hecho muchos planes. ¡Ya veré qué hago después!

Hoy he dedicado el día a viajar y, a decir verdad, ha sido un poco caótico todo. En cualquier caso, he llegado a mi destino, aunque mucho más tarde de lo previsto (casi 2 horas después). A continuación, os cuento cómo ha sido el trayecto completo.

Primer paso: reservar el vuelo a Roma

Mi intención era coger el vuelo de las 7:20 de la mañana para llegar pronto a Roma. Lo tenía controlado en Skyscanner pero cuando me redireccionaron a la web de Vueling el vuelo había desaparecido. Solo se podía reservar desde otros agregadores como Lastminute, así que eso hice. Sin embargo, cuando terminé el proceso con Lastminute me llegó un e-mail comunicándome que mi reserva no estaba confirmada y que tenía que esperar. Unos minutos después, me llegó otro e-mail diciéndome que sintiéndolo mucho no había sido posible reservar el viaje y que me reembolsaban el dinero. ¡Empezamos bien!

Como el día antes había habido huelga en los aeropuertos, muchos vuelos habían sido cancelados. Supongo que metieron a estos pasajeros en los primeros vuelos de la mañana, incluido el que vi yo. Después de haber trabajado en un buscador de anuncios tanto tiempo he aprendido que a veces las ofertas tardan un poquito más en actualizarse en el agregador. Creo que por eso seguía apareciendo en Skyscanner y Lastminute.

Anyway, al final reservé otro vuelo a las 15h de la tarde por 50€ pero directamente desde la web de Vueling. Esta vez, enseguida me llegó el e-mail de confirmación del viaje. 

Viaje de Barcelona a Roma

Como ayer había habido huelga, fui al aeropuerto con bastante antelación. Demasiada. 3 horas antes… Aunque al final el vuelo se retrasó y acabamos saliendo a las 15:40h porque el avión había llegado tarde.

Por suerte no facturaba y pude llevar mi mochila conmigo. Tuve suerte, porque fue una de las 4 últimas maletas en entrar. Después de estas, ya no cabían más equipajes de cabina y fueron metiendo el resto de maletas gratis en la bodega. A mi me tocó dejar la mía unas filas más atrás porque por mi zona no había sitio, pero no pasa nada.

Llegamos a las 17:20 al aeropuerto de Roma. Después del pequeño incidente por falta de planificación en Tallín, esta vez fui con los deberes hechos. Llegué a Roma con mi billete de autobús del aeropuerto al centro ya comprado. Aunque lo perdí, sabía que en caso de retrasos en el vuelo podías coger el siguiente sin problema.

Del aeropuerto al Roma Termini

Roma y el aeropuerto están muy bien conectados por autobuses de empresas privadas, de hoteles, y el tren Leonardo Express. Yo escogí la forma más barata, que es un autobús operado por Terravision. El billete cuesta 5€ si lo compras online y 6€ en taquilla. Para este trayecto tenías que llevar el billete impreso (o eso ponía en la web). Como ya he dicho antes, si tu avión se retrasaba y perdías el autobús podías coger el siguiente o cualquiera hasta el último de ese día. Y, si habías comprado el último del día, podías coger el primero de la mañana siguiente.

En el aeropuerto de Roma todo está bien señalizado y es fácil llegar a la estación de autobuses. Solo tienes que seguir las indicaciones y, una vez allí, hay un panel donde aparecen todas las próximas salidas, con qué compañía y en qué plataforma.

Mi siguiente bus era a las 18:05 pero también llegó tarde y acabamos saliendo a y 20. Cuando llegué no había nadie y, por inercia, todos los pasajeros nos fuimos poniendo en fila. Sin embargo, cuando llegó el autobús la gente se volvió loca, la fila desapareció y todos fueron  apiñándose en la puerta para entrar al bus o dejar las mochilas. Reinó el caos. En serio, era una auténtica locura. Todos peleándose por entrar los primeros, cuando había sitio de sobra… La pobre chica que revisaba los billetes tuvo una paciencia digna de admirar.

Una vez ya en el autobús y casi llegando a Roma, empezó a caer la de Dios. Como consecuencia, el tráfico se multiplicó y no avanzábamos ni un metro. Estábamos todo el rato parados y, entre una cosa y otra, llegamos a Roma Termini a las 18:30. Ahí es cuando empezó el verdadero caos…

La estación de Roma Termini

La estación de Roma Termini era un auténtico descontrol. Si todo lo anterior ya me pareció un poco locura, esta estación se lleva el premio gordo. Para empezar, estaba a reventar de gente. Gente para arriba, gente para abajo, de un lado a otro, con prisas, sin mirar a su alrededor… Yo creo que pocas veces he visto una estación tan masificada.

En segundo lugar, la billetería no es nada fácil de encontrar. Si bien es cierto que hay una señal que pone “Biglietteria” no queda claro dónde tienes que ir. Hay tres sitios donde comprar billetes: una agencia (donde te cobran 1€ más de comisión), el estanco (donde no te venden todos los tickets) y, finalmente, en las máquinas. Ir a las máquinas desde donde te deja el autobús es un poco tricky porque tienes que pasar por una tienda enorme. La billetería no la ves hasta que atraviesas la tienda entera.

Estuve unos 10 minutos de un lado a otro preguntando donde se compraba el ticket para ir a Zagarolo, pero nadie tenía ni idea. Después de ir a la agencia y al estanco sin éxito, por fin encontré las famosas máquinas de Trenitalia.

De Roma Termini a Zagarolo

El tren de Roma Termini a Zagarolo tarda entre 25 y 35 minutos, y el billete cuesta 2,60€. Los tickets tienen una fecha de caducidad de un día o un periodo más largo de tiempo. O sea, puedes comprarlo en el momento pero puedes utilizarlo dentro de ese periodo. Para usarlo, solo tienes que validarlo en alguna de las máquinas que se encuentran por toda la estación. Suelen pasar los revisores con frecuencia, así que no te recomiendo ir con el billete sin validar.

Encontrar la plataforma del tren a Zagarolo también me costó un poco, pero preguntando se llega a todos los sitios. Tenía que coger el tren con dirección Cassino y bajarme en la misma parada de Zagarolo. Creía que lo había perdido, pero por suerte iba con retraso y seguía ahí parado. Eso sí, el tren estaba a reventar de gente. No cabía ni un alma más allí, y encima yo con mi mochilote… Además, hacía un calor impresionante y el aire estaba tan cargado que hasta se me empañaban las gafas… jajaja.

Unos señores muy simpáticos me confirmaron que era el tren de Zagarolo, así que ya me quedé tranquila. Al menos llegaría a mi destino. ¡Más vale tarde que nunca! Salimos con 25 minutos de retraso.

Alla fine… sono arrivata!

Después de otros 25 minutos de camino… ¡llegamos a Zagarolo! Era la primera parada y prácticamente medio tren se bajó ahí. Será que este sitio tiene algo especial… no sé, ¡ya os contaré!

Avisé al hostal para que vinieran a recogerme en la furgoneta y en 10 minutos ya estaba en el Wiki Hostel. ¡Estaba que no me lo creía!! El señor que conducía la furgoneta era muy simpático y estuvimos charlando durante el trayecto. Me he propuesto mejorar mi italiano durante estos días o semanas que esté aquí, así que procuraré comunicarme en este idioma todo cuanto pueda. 

Una vez ya en el hostal, me atendió la chica que coordina el programa de voluntarios. Me estuvo explicando un poco sobre el Wiki Hostel: cuándo y cómo se fundó, qué proyectos o actividades organizaban, cuáles eran las funciones de los voluntarios, las condiciones, etc. También me mostró mi habitación, que será compartida con otro voluntario. El equipo de WorkAwayers viviremos en una pequeña casita dentro del mismo recinto, pero no en el hostal como tal. Ya os lo explicaré más adelante porque si no este post será (más) kilométrico.

De momento… ¡a descansar!

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