Mis primeras impresiones sobre el centro de Zakopane

Zakopane, 9 de julio de 2018.

Hoy ha sido el primer día de jornada completa de mi compañero Jonathan. Yo tenía el día libre pero ayer hicimos un trato que consistía en que ambos estaríamos juntos en nuestros primeros días de trabajo completos para apoyarnos mutuamente. Si pasaba algún imprevisto, mejor dos que uno. 

Contra todo pronóstico, la mañana ha sido bastante tranquila y no ha pasado nada fuera de lo normal. Mi compañero ha preparado el desayuno para los huéspedes y ha gestionado las tareas del turno de mañana. Luego, a eso de las 12:00 o así hemos comenzado el turno de limpieza. Hemos limpiado las habitaciones, cambiado la ropa de cama, etcétera. Ninguna catástrofe de momento.

La mayor parte del tiempo la he pasado en el salón charlando con huéspedes o procrastinando con mi móvil. No ha hecho muy buen tiempo, estaba lloviendo y una de mis compañeras estaba un poco pachuchilla. Vamos, ha sido una mañana de peli y mantita. Como parecía que mi compañero tenía todo bajo control, después de comer he ido con Caylyn (una de las huéspedes del hostal) al centro de Zakopane a dar una vuelta y hacer algunas compras.

Del hostal a Zakopane pueblo

Primero hicimos una breve parada en la farmacia y después continuamos el camino al centro. En realidad podríamos haber ido en autobús porque se coge a 5 minutos del hostal y nos deja en el centro. Sin embargo, había dejado de llover, hacía muy buen día y nos apetecía ir paseando. Tampoco hay tanto. Hay más o menos una hora caminando y el trayecto se hace por la acera, junto a la carretera.

El primer tramo, que es una media hora, va desde el hostal hasta una rotonda grande. La calle está junto al parque nacional y se ven los montes Tatras a la izquierda.

Vistas de los montes Tatras desde la carretera
Vistas de los montes Tatras desde la carretera

Para innovar un poco, nosotras hemos cogido por un camino alternativo que parecía un sendero natural. El segundo tramo ya es ciudad y el paisaje natural queda atrás.

Sendero alternativo del primer tramo del trayecto
Sendero alternativo del primer tramo del trayecto

Primeras impresiones sobre Zakopane

Para mi sorpresa, el centro de Zakopane no tiene nada que ver con lo que imaginaba. Me esperaba un pueblecito típico de Polonia, habitado por personas locales y con poca afluencia de turistas. Sin embargo, la realidad es muy diferente. Es un pueblo que ha sido explotado para el turismo y donde la mayoría de gente es extranjera. Para mi gusto, lo he encontrado demasiado “artificial”.

Una callecita tranquila, algo poco común
Una callecita tranquila, algo poco común

El centro de Zakopane se desarrolla a partir de Krupówki, una calle peatonal con tiendas de todo tipo: de souvenirs, regalos, ropa de montaña, ropa informal, bancos, supermercados… También está llena de puestos y restaurantes de comida polaca, heladerías, bares, cafeterías… Como os podéis imaginar, la calle estaba a reventar de turistas. Me recordó muchísimo a las Ramblas de Barcelona, donde ya no se puede ni pasear con tranquilidad.

Cruce en la calle Krapówki de Zakopane
Cruce en la calle Krapówki de Zakopane
Decoraciones en un establecimiento de Zakopane
Decoraciones en un establecimiento del centro

Como positivo, la calle es súper bonita y las casitas parecen típicas de la región de Zakopane. De hecho, me han recordado al edificio del Good Bye Lenin Hostel porque también siguen el estilo de cabaña de madera. Por si tenéis curiosidad por ver cómo es la calle Krupówki, en este enlace podéis ver la en tiempo real.

Paseo por el centro

Después de pasear por la calle Krupówki fuimos a merendar a una especie de pastelería. No recuerdo cómo se llamaba pero tenían una variedad enorme de tartas, bizcochos, dulces… Yo me pedí una pastita de crema con chocolate que estaba espectacular. En realidad nos ha costado encontrar sitio porque, a pesar de ser un pueblo turístico, todo estaba escrito en polaco. No  encontramos ninguna carta en inglés. Finalmente nos guiamos por la intuición y terminamos en esa pastelería.
¡Mi postre de chocolate!
¡Mi postre de chocolate!

Después hemos ido a comprar al supermercado y yo he aprovechado para ir a la oficina de turismo. Allí he preguntado sobre recomendaciones y he cogido algunos folletos con información interesante. Luego he emprendido mi camino de vuelta al hostal, de nuevo a pie para aprovechar la tarde tan bonita que ha hecho.

Casita típica de Polonia, de camino al hostal
Casita típica de Polonia, de camino al hostal

Por cierto, ahora que me acuerdo… Zakopane me recuerda mucho a Levi, un pueblecito en la Laponia finlandesa donde estuve este invierno. Ambos son lugares pequeños, tradicionales, alejados de las grandes capitales y rodeados de naturaleza. Son los típicos sitios de un país donde locales y turistas van a practicar deportes de nieve y montaña. Sin embargo, Levi es muchísimo más pequeño y en unos pocos minutos te lo puedes recorrer entero.

Check in de última hora

Quizá esto sea un dato de poca importancia pero me hace ilusión contarlo 🙂 Esta noche, justo cuando nos íbamos a dormir, llegaron dos chicas inglesas al hostal. Como yo era la única voluntaria que estaba allí a esas horas, he tenido que hacer el check in… ¡Mi primer check in! 😀 Todo ha ido muy bien, sin incidentes. Mañana tengo mi primer turno de jornada completa, así que me voy ya a dormir. ¡A ver cómo va!

¿Te ha gustado este post? ¡Compártelo! 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *